Voces contra la condena a Canarias

Tres minutos de alocución desde el estrado del Congreso han bastado a Ana Oramas para fotografiar la situación en la que se halla Canarias. Tres minutos sin necesidad de levantar la voz ni insultar a nadie. Tres minutos para acabar pidiéndole al presidente Sánchez que se reúna con las autoridades de las Islas para abordar un problema que es ya una cuestión de Estado.

Porque, si no, cómo cabe entender la situación de un territorio donde más de la mitad de su población activa está en el paro o en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). Donde más del 62 por ciento de los jóvenes no tiene trabajo y la caída del Producto Interior Bruto (PIB) alcanza el 36 por ciento en términos anuales.

Todo ello solo a fecha de hoy. Porque de mantenerse esta deriva, como es de temer, las perspectivas son aún peores. En la agricultura, en la construcción, en el turismo… Por las consecuencias de la crisis sanitaria y por el maltrato al que nos somete el Gobierno de Sánchez (con el apoyo de Podemos), sacando de los Presupuestos del Estado convenios como los de Costas, infraestructuras Educativas y Turísticas, Obras Hidráulicas o Carreteras. Cabe entender así que todas las empresas que optaban a la obra pública preparan ya declaraciones concursales.

En la Cámara Alta, dos minutos de su intervención desde la tribuna del Senado fueron suficientes para que Fernando Clavijo expresara lo que Canarias le importa al Ejecutivo de Sánchez (con la muleta de Podemos), que es tanto como decir nada. “Da igual el Estatuto de Autonomía, da igual los compromisos que se firme, porque van a hacer lo que les da la gana”, sentenció el senador de Coalición Canaria, recordando que ese es el precio de la factura para que Sánchez siga durmiendo en La Moncloa, quitándole el dinero a los canarios para dárselo a otras autonomías.

Por más que suene a perrera infantil, en la clásica disputa entre partidos de gobierno y oposición, lo que se está haciendo con Canarias es muy grave. El Gobierno de España sigue sin reparar en la trascendencia de lo que se nos viene encima. Volcado en la concesión de dádivas a quienes les sostienen en el poder y enfrascado en sus refriegas dentro del Consejo de Ministros, al Ejecutivo estatal las Islas le pillan lejos. Basta con ver cómo ningunea al Gobierno de Canarias, por más que esté integrado por compañeros de sus mismas fuerzas políticas.

Sin el cumplimiento de los compromisos suscritos, sobre la base del Estatuto de Autonomía y el Régimen Económico y Fiscal. Sin un plan específico de rescate del turismo, similar a los que se va a hacer en la España peninsular con otros sectores económicos, Canarias se va al garete. O Sánchez se aplica en un verdadero rescate económico y social de Canarias, o que se prepare para evaluar los efectos del estallido que sufrirán estas Islas, en forma de hambre, abandono y miseria. 

Frente al silencio cómplice de los diputados y senadores isleños pertenecientes a las fuerzas que integran su Gobierno, las voces de Ana Oramas y Fernando Clavijo han vuelto a alzarse en Madrid. Alto y claro, desde la dignidad que representa la defensa de nuestros intereses, se han opuesto de plano a la condena que pende contra el pueblo canario. Es de justicia.

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22.12.2020    /    0  comentarios    /