Un atropello de película

El rodaje en Santa Cruz de Tenerife de la quinta entrega de “Bourne”, hace ya seis años, dejó un recuerdo imborrable en la memoria de muchos vecinos. Sobre todo, de aquellos que residen en lugares donde transcurrieron las escenas más espectaculares. Aquellas frenéticas persecuciones, con coches, motos, mucha pirotecnia… O de quienes tuvieron la posibilidad de coincidir, en algún rincón de la ciudad, con famosos como Matt Damon.

Además, hay que recordar que la grabación –el mayor rodaje que ha tenido lugar en una ciudad española– dejó en Tenerife unos 10 millones de euros, 1.200 contratos con particulares y negocios o más de 14.000 pernoctaciones en hoteles, entre otros efectos económicos.

Lejos de tratarse de un hecho aislado, aunque su magnitud fue realmente extraordinaria, nuestro territorio se ha ido consolidando como un auténtico plató para la industria audiovisual, favorecido en buena medida por los incentivos del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias. De hecho, la isla batió en 2019 todos sus récords en la materia, al albergar 151 rodajes, lo que supuso una inyección de 20 millones de euros para la economía local.

Incluso el pasado año, marcado por la pandemia y el confinamiento, la actividad permitió dejar unos ingresos de 13,2 millones de euros para el destino, contabilizándose hasta 76 producciones audiovisuales y más de una decena en ejecución.

En el caso de Santa Cruz, hablamos de 45 rodajes a lo largo de 2020, con un impacto en la ciudad por encima de los 20 millones de euros. Escenas de series y largometrajes, documentales, programas televisivos, anuncios publicitarios… Una gama diversa de producciones que contribuye a la promoción económica y la generación de empleo.

Consciente de su relevancia, el Ayuntamiento puso en marcha hace diez años, en el seno de la Sociedad de Desarrollo, la Santa Cruz Film Office, con el fin de facilitar la realización de rodajes y actuar como nexo entre las administraciones y las productoras. Es más, hoy trabajamos en la modificación de las ordenanzas referidas a esta actividad, a fin de agilizar los permisos para rodar en espacios públicos. Porque somos conscientes de que buena parte del éxito recae en la cooperación público-privada.

Por todo ello, inquietan –y mucho– las noticias llegadas desde Madrid sobre la reducción del diferencial con la Península de las ayudas fiscales al cine. Un auténtico hachazo del Gobierno de España contra las producciones cinematográficas en Canarias, que no solo supone un grave perjuicio para el sector en las Islas sino también un ataque frontal a los fueros canarios. Un incumplimiento flagrante de nuestro REF.

Se entiende así la postura de Coalición Canaria, desde el minuto uno, frente a la pasividad del autodenominado “Pacto de las Flores”, incapaz de entender que nuestros derechos no se negocian, como pretende hacer el presidente del Gobierno canario, el socialista Torres. Nuestros derechos se exigen y se hacen respetar.

Porque si no, de no subsanarse este atropello, Canarias perderá buena parte de los incentivos que facilitan la captación de empresas interesadas en rodar en el Archipiélago. Con la que está cayendo, sin hallar todavía la luz que nos ayude a salir del túnel de la crisis, no estamos para bromas.

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21.06.2021    /    0  comentarios    /