Sin tiempo que perder

Decía Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, que “si el tiempo es lo más valioso, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches”. Conscientes de que no hay tiempo que perder, en Santa Cruz no paramos. La gestión municipal obliga a centrarse en lo prioritario, que no es otra cosa que la recuperación de la ciudad después de los peores instantes de la pandemia. O lo que es lo mismo, poner las bases para que la economía tire del empleo y crezca la renta familiar.

Varias acciones recientes, propiciadas desde el Ayuntamiento, pueden servirnos para entender esta manera de hacer las cosas. Una forma de hacer diferente a la de otras administraciones, tan ancladas en los anuncios como inoperantes en su gestión de gobierno.

¿Qué cómo lo hacemos? Por ejemplo, reduciendo la presión fiscal, que, como ha dicho el alcalde, José Manuel Bermúdez, sitúa a Santa Cruz como la capital canaria con menos impuestos y una de las que tiene una fiscalidad más baja en todo el territorio español. Así, más de 91.500 familias verán rebajado un 10,5% el recibo de la basura, mientras que otras 925 en situación de vulnerabilidad quedan libre del pago. Además, se exonera también a más de 12.000 pymes y autónomos con negocios con una superficie menor a los 1.000 metros cuadrados.

La disminución de ingresos que sufrirá la hacienda municipal, unos 2,8 millones de euros, se verá compensada con el incremento (un 0,6%) del tipo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que han de abonar los grandes propietarios, sobre todo las administraciones y las entidades financieras.

Otra de las iniciativas puestas en marcha tiene que ver con la activación de un plan de choque en materia turística. Desde el presente mes y hasta final de año, Santa Cruz inyectará más de medio millón de euros para la realización de acciones que favorezcan la llegada de visitantes. En concreto, en colaboración con la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, nos marcamos el objetivo de captar a dos millones de turistas, con lo que ello supone para el conjunto de la economía local.

El éxito obtenido con el lanzamiento la pasada primavera de los Bonos Consumo, junto a la Federación de Áreas Urbanas de Canarias (Fauca), nos lleva, asimismo, a su renovación en el próximo ejercicio. Más de 12.000 personas se valieron de esta medida para consumir en establecimientos comerciales y de restauración de Santa Cruz, lo que dejó en la ciudad un montante superior a los 800.000 euros.

En todos los casos, hablamos de políticas surgidas del diálogo permanente con los sectores económicos de nuestra capital, sabedores de que la cooperación con el empresariado local es la mejor manera de fortalecer el empleo y salir de la crisis. Se trata de actuar con paso firme, sin titubeos ni ocurrencias, que fue lo que desgraciadamente distinguió al PSOE en su nefasto año de gobierno en Santa Cruz. Cuánto tiempo perdido.

Solo la determinación, desarrollando una agenda de trabajo diseñada con el tejido social y empresarial, hará posible que recuperemos la senda de prosperidad que distinguía al municipio antes del frenazo que supuso la crisis sanitaria del COVID. Estamos tirando de la economía insular, como reflejan distintos indicadores, pese al vacío que sufrimos desde administraciones gobernadas por otras fuerzas políticas.

Pero el tiempo -que todo lo sabe- pondrá a cada uno en su lugar.

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23.09.2021    /    0  comentarios    /