Por encima de todo y de todos

No hay otra máxima. Lo afirmamos en su día y lo reiteramos ahora: lo importante es Santa Cruz. Por encima de todo y de todos, como concluyó en decir José Manuel Bermúdez –de nuevo alcalde de la ciudad– al término del discurso que pronunció este lunes ante el Pleno municipal. Por más que suene a lugar común, debiera ser la expresión definitoria en la asunción del mandato popular, cualquiera que fuera su protagonista. Alejado de personalismos y tentaciones sectarias.

Puertas adentro, el regidor santacrucero nos ha exigido, desde el primer momento, conducirnos bajo esa máxima en todos nuestros actos como miembros de su gobierno. De un grupo de concejales y concejalas procedentes de distintas fuerzas políticas pero identificados –diría más: conjurados– con una misma manera de hacer las cosas. Sin fisuras. Apoyándonos unos a otros en pos de ese objetivo común.

La tarea no resultará sencilla. Lo sabemos quienes ya hemos desempeñado este tipo de funciones en mandatos anteriores. Pero se complica notablemente por el momento que nos toca vivir. Hay que hacer más con menos y esto exige creatividad, austeridad y mucha dedicación. Van a faltarnos horas del día. Lo hemos comprobado en esta primera semana, desde el momento en que el alcalde repartió el trabajo en forma de asignación de funciones.

Sin tiempo que perder y de acuerdo a lo anunciado, celebramos los primeros encuentros con agentes y entidades del tercer sector, quienes mejor conocen la problemática social del municipio, para continuar con los representantes del tejido productivo. Con unos y otros vamos a afrontar el gran objetivo del nuevo programa de gobierno: la recuperación social y económica de Santa Cruz. Con estabilidad y desde el consenso.

A pesar de la complejidad que conlleva este reto, nos ayudan las palabras de ánimo que recibimos de muchas personas en la calle, igual que la predisposición hallada entre el común de los empleados públicos, con una vocación de servicio que ya tuvimos ocasión de apreciar.

Entre las funciones que me toca asumir figura la gestión del Organismo Autónomo de Fiestas y Actividades Recreativas. Se trata de un apartado en el que también estaremos muy condicionados por la deriva de la crisis del coronavirus. Tanto por la disponibilidad de recursos como por las medidas a adoptar, en cuanto a las condiciones que rijan para la celebración y organización de actividades.

De cualquier modo, aceptamos esta responsabilidad a sabiendas del factor vertebrador que posee un área como esta, sobre todo en una ciudad como Santa Cruz, donde la tradición localiza en sus barrios y pueblos una ingente cantidad de citas festivas. O donde no hallamos un solo núcleo sin alguna agrupación del Carnaval o de las Fiestas de Mayo. Y tales circunstancias le otorgan una capilaridad fundamental para testar su estado de ánimo.

Lo mismo que sucede con la extraordinaria visibilidad que le otorga a Santa Cruz su Carnaval, entendido como gran escaparate al mundo, por su proyección internacional, y generador de riqueza para el municipio. De ahí que nos mantengamos expectantes ante las circunstancias que nos rodean y que, también por este motivo, nos apliquemos –cada uno de nosotros– en la observancia de aquellas medidas que ayuden verdaderamente a recuperar la normalidad.

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21.07.2020    /    0  comentarios    /