Paciencia, patrañas y sectarismo

La paciencia tiene un límite. Sabemos que nos ha tocado lidiar con un momento difícil como ningún otro. Nadie nos avisó de que íbamos a padecer una crisis como la presente. Ha tocado arremangarnos, echarle valor y trabajar para salir de esta. Es lo que toca, la prioridad, sin tiempo que perder. Debiera ocuparnos a todos, trabajando, mano con mano, en apoyo a los más desfavorecidos y en pro de la recuperación económica.

Sin embargo, llega un día en el que te hartas de verte sometido al continuo “pim, pam, pum” de quien confunde el ejercicio de la oposición con la refriega permanente, como es el caso de la socialista Patricia Hernández. El tiempo ha demostrado sus enormes carencias en principios básicos de la política, como capacidad de diálogo, voluntad de conciliación, manejo de la mesura, tendencia a la empatía… Nada de eso distingue a la ex alcaldesa, que, por el contrario, nunca ha disimulado su tendencia al desencuentro y la confrontación, dentro y fuera de su partido. Y así le ha ido y le va.

Lejos de preocuparme sus maneras –tiene todo el derecho a definir su estilo propio–, lo que sí me indigna de Hernández es su propensión a las inexactitudes, cuando no a las falsedades, cada vez que se refiere al Gobierno municipal y a Coalición Canaria. A falta de argumentos veraces para enjuiciar nuestra labor, tiende de manera permanente al embrollo y la patraña, tanto en medios como en redes. Sobre todo en éstas, donde chapotea con frecuencia.

Basta con releer sus manifestaciones contra la atención del Ayuntamiento a las pymes y autónomos del municipio en medio de la crisis, tratando de menospreciar cualquiera de las políticas que venimos aplicando a favor del comercio, la hostelería, la restauración, el ocio o la cultura. Medidas que hemos adoptado de manera consensuada, en contacto permanente con las organizaciones empresariales.

Acciones cifradas en casi un millar de ayudas directas a comerciantes. O los 9.000 Bonos Consumo vendidos hasta ahora, en colaboración con FAUCA, con una inversión aproximada de 375.000 euros y 800.000 euros de beneficios para el sector. O la bonificación del 50% de la tasa de basura, para mejorar la economía local, defender el tejido productivo y mantener el empleo. O la concesión de “terrazas express”, dando respuesta a los niveles 2 y 3 de la pandemia, que mantendremos en vigor mientras persistan las restricciones sanitarias.

Medidas todas, entre otras muchas, que contrastan con la ineficacia en la que se desenvolvió el gobierno de Patricia Hernández durante los primeros meses de la crisis del coronavirus. Aquel infausto periodo que transcurrió entre la incapacidad y la ocurrencia, haciendo oídos sordos a todas las propuestas que le trasladamos desde Coalición Canaria, en una actitud de mano tendida que ahora no se ha visto correspondida –como era de suponer– desde la bancada socialista. Todo lo contrario.

Lo peor del caso es que la inacción que distinguió el periodo de gobierno (mejor, desgobierno) del PSOE en el Consistorio santacrucero, con el apoyo de la concejala Zambudio y la colaboración necesaria de Unidas Podemos, encuentra su espejo en el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife. Si nos fijamos en la corporación insular, nos topamos con la peor gestión en décadas, sustentada en el sectarismo y la falta de liderazgo.

¿Un ejemplo? El desplome de la inversión pública en la Isla, que en el primer cuatrimestre del año no alcanza ni el 6% de lo presupuestado. ¿Otro? El abandono del Marco Estratégico de Desarrollo Insular (MEDI), dejando de invertir en los municipios, desde el año 2019, hasta 214 millones de euros. Todo ello, con más de 155.000 personas sin empleo y acogidas a un ERTE y el sector turístico, nuestro principal motor económico, pendiente de arrancar. Una vergüenza.

Lo apuntaba al principio y lo reitero ahora: no nos vamos a callar. Tanto en la defensa de nuestra labor de gobierno, frente a ataques infundados y falsedades, como en la denuncia de la ineficacia y el partidismo de quienes gestionan las administraciones autonómica e insular. Santa Cruz no puede consentir el menosprecio de esos gobernantes por diferencia de colores políticos. ¡Ya está bien!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

11.06.2021    /    0  comentarios    /