El tiempo apremia, presidente

Dice el presidente de Canarias que su Gobierno está haciendo “todos los números pertinentes” para definir un paquete de ayudas para el comercio, la hostelería y la restauración, especialmente golpeados por las restricciones aplicadas para atajar los efectos del coronavirus. El anuncio de Ángel Víctor Torres surge apenas 24 horas después de que el alcalde Bermúdez exigiera el rescate del sector por parte del Ejecutivo autonómico, consciente de la agonía que invade a muchas pymes y autónomos del municipio, de Tenerife y del Archipiélago.

Hay que tener en cuenta que estas limitaciones, implantadas desde el pasado 19 de diciembre y mantenidas al menos durante una semana más, han venido a coincidir con el instante en que se concentra buena parte de su facturación anual. No es de extrañar, por lo tanto, el anuncio hecho desde organizaciones del sector: o se arbitran ayudas urgentes –o ese plan de rescate demandado por el alcalde de Santa Cruz– o nos vamos al cierre del 40 por ciento de las 5.100 empresas existentes en Tenerife, que dan trabajo a 33.000 personas.    

Si de algo adolece la respuesta de Torres es de celeridad en cuanto a su concreción. No cabe escudarse en que ha estado a la espera de que el Gobierno de España definiera su ayuda a este mismo sector, evitando así duplicidades. No nos vale. Por cierto, un Decreto-ley tan tardío como frustrante, que en modo alguno satisface al sector, porque obvia la concesión de ayudas directas, como ha ocurrido en países como Alemania, y no responde a las verdaderas necesidades de estas empresas.

Aunque el presidente canario admite que el paquete de medidas en las islas va contemplar, entre otras, esas ansiadas ayudas directas, habrá que ver si su materialización llega a tiempo, antes de que empiecen a cerrarse los negocios. Porque los días apremian. Lo sabemos bien en Santa Cruz, donde el Ayuntamiento fue la primera administración que acudió al auxilio de pymes y autónomos, mediante la concesión de subvenciones, la aplicación de bonificaciones fiscales y el diseño de medidas específicas para facilitar el desarrollo de la actividad empresarial.

Por eso mismo, cuando Torres apela a la “corresponsabilidad” y que otras administraciones echen una mano, en función de sus competencias y posibilidades, podemos asegurar que en Santa Cruz vamos por delante.

Pero cada día que pasa sin que se arbitren esa ayudas o ese rescate es una vuelta de tuerca en forma de angustia para empresarios y trabajadores.

Haga los números que tenga que hacer, presidente, pero hágalo con prontitud. Aléjese de los cantos de sirena emitidos desde La Moncloa, respecto a un pronto rebote económico vía vacunas, y aplíquese en lo inmediato. En lo de hoy. Con decisión y sin rodeos.

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12.01.2021    /    0  comentarios    /