¡Ahora es cuando, Canarias!

Ahora es cuando Canarias se la juega de verdad. Se juega su futuro y también su presente, porque nada está garantizado. Nos jugamos conservar los avances logrados en Madrid. Nos jugamos la gratuidad de las guaguas y el tranvía. Las ayudas al transporte de pasajeros y mercancías. O la bonificación del 60% en el IRPF del pueblo palmero afectado por la erupción.

Nos jugamos nuestro futuro, y no podemos dejarlo en manos de personas a las que no volveremos a escuchar en cuatro años, o a las que no podremos pedir explicaciones hasta las siguientes elecciones.

El próximo 23 de julio, en ningún colegio electoral de Canarias encontraremos una papeleta con el nombre de Pedro Sánchez o Núñez Feijóo. Tampoco de Yolanda Díaz o Abascal.  Encontraremos nombres de mujeres y hombres canarios muy diferentes, pero fácilmente distinguibles. Unos se identificarán por su obediencia a organizaciones estatales centralistas, y otros por su independencia de criterio en la defensa de Canarias.

Esa será la gran diferencia. Y está claro que solo quienes tienen libertad para poner a las Islas por delante de sus organizaciones políticas, incluso por delante de la política, pueden defender el trato diferencial que nuestra tierra exige.

El pueblo canario no es mejor ni peor que nadie. Simplemente, somos diferentes, vivimos alejados del continente, y en un territorio fragmentado que exige condiciones diferentes para alcanzar la igualdad con el resto de comunidades peninsulares y regiones europeas. Así se construye la equidad.

Las elecciones del próximo 23 de julio no son un plebiscito. Tampoco un duelo entre bloques. Ni siquiera una lotería, aunque su convocatoria haga rondar por nuestras cabezas la cifra mágica del diputado 175 más uno, el número de una Canarias necesaria para la gobernabilidad del Estado.

Las próximas generales son mucho más que todo eso. Son la oportunidad de ampliar la capacidad de influencia de nuestra tierra en Madrid. Y de hacerlo cuando más lo necesitan las Islas, cuando peor lo está pasando nuestra gente, cuando más desafíos tenemos ante nosotros, y cuando más decisivo puede ser nuestro apoyo.

Desde que en 1989 Felipe González necesitó el voto de Luis Mardones para ser investido presidente, muchos han sido los beneficios alcanzados para nuestra tierra gracias a la intervención de los partidos de obediencia canaria.

Logros como la reforma de nuestro Estatuto de Autonomía, la reforma de las condiciones económicas y fiscales del REF, o la consolidación de nuestro estatus como región ultraperiférica en la Unión Europea.

El trabajo de parlamentarias como Ana Oramas es incontestable. Y su repercusión para Canarias, indiscutible. Durante 16 años, Ani ha sido la voz valiente y luchadora de nuestra tierra en el Congreso de los Diputados, una mujer que no bajó la cabeza ante nada ni ante nadie, que no se amilanó ante ningún presidente ni grupo de influencia, y que nos deja un legado inspirador para quienes toman hoy el relevo en las Cortes Generales en nombre de Coalición Canaria, como Cristina Valido, Gladis de León o Jonathan Domínguez.

Porque los grandes cambios y avances para Canarias jamás se han logrado por la indisciplina de los diputados canarios del PSOE o del PP. Ni por los acuerdos de gobernabilidad o presupuestarios con la izquierda radical o con los independentistas catalanes o vascos. Y tampoco vendrán de la mano de la extrema derecha y su amenaza al Estado de las Autonomías.

Los avances vendrán siempre por la propia capacidad de los canarios para hacer valer nuestra voz y nuestro voto en Madrid. Sin vasallajes ni ataduras. Y para eso es necesario ampliar en las Cortes el espacio común de los partidos de obediencia canaria, con grupo parlamentario propio, con hombres y mujeres que pongan a Canarias por delante de las siglas y los intereses partidistas.

El pueblo canario no puede decidir quién ganará las elecciones generales el próximo 23 de julio, pero está en nuestras manos la posibilidad de hacernos oír en Madrid, está en nuestras manos evitar que las Islas sean relegadas y otros decidan por nosotros nuestro futuro.

Se avecinan momentos de mudanza e incertidumbre en la política del Estado.

¡Ahora es cuando, Canarias! ¡Este es tu momento!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

14.06.2023    /    0  comentarios    /