GRACIAS, SANTA CRUZ
El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy mi nombramiento como Viceconsejero de Presidencia, una responsabilidad que me obliga a renunciar a mi acta de concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
Ha sido una mañana de sentimientos enfrentados. Por un lado, la ilusión de incorporarme al nuevo equipo del presidente Fernando Clavijo, a quien agradezco su confianza al encargarme esta gran responsabilidad. Y por otro, debo admitir cierta tristeza al dejar atrás la etapa más reconfortante de mi vida política.
Ser concejal de la ciudad en la que nací ha sido un honor. Trabajar por su dinamización económica, desarrollo social y esplendor de sus fiestas y tradiciones, no tiene precio.
Mi agradecimiento de corazón a los compañeros de Corporación, funcionarios, colaboradores, vecinos y vecinas, con los que he compartido desvelos y alegrías estos últimos nueve años.
Y gracias, especialmente, a mi amigo y alcalde, José Manuel Bermúdez, por su respaldo y complicidad. Formar parte de su equipo y aprender de su liderazgo ha sido todo un privilegio.
Hoy dejo Santa Cruz pero no me marcho. Seguiré luchando por el gran proyecto nacionalista para nuestra capital, con más entrega si cabe, desde el Comité Local de Coalición Canaria con el que sigo comprometido.
No me voy de la ciudad. Sólo me mudo temporalmente unas calles más abajo.
Gracias, Santa Cruz, por tanto.
