GRACIAS, SANTA CRUZ

El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy mi nombramiento como Viceconsejero de Presidencia, una responsabilidad que me obliga a renunciar a mi acta de concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

Ha sido una mañana de sentimientos enfrentados. Por un lado, la ilusión de incorporarme al nuevo equipo del presidente Fernando Clavijo, a quien agradezco su confianza al encargarme esta gran responsabilidad. Y por otro, debo admitir cierta tristeza al dejar atrás la etapa más reconfortante de mi vida política.

Ser concejal de la ciudad en la que nací ha sido un honor. Trabajar por su dinamización económica, desarrollo social y esplendor de sus fiestas y tradiciones, no tiene precio.

Mi agradecimiento de corazón a los compañeros de Corporación, funcionarios, colaboradores, vecinos y vecinas, con los que he compartido desvelos y alegrías estos últimos nueve años.

Y gracias, especialmente, a mi amigo y alcalde, José Manuel Bermúdez, por su respaldo y complicidad. Formar parte de su equipo y aprender de su liderazgo ha sido todo un privilegio.

Hoy dejo Santa Cruz pero no me marcho. Seguiré luchando por el gran proyecto nacionalista para nuestra capital, con más entrega si cabe, desde el Comité Local de Coalición Canaria con el que sigo comprometido.

No me voy de la ciudad. Sólo me mudo temporalmente unas calles más abajo.

Gracias, Santa Cruz, por tanto.

¡Ahora es cuando, Canarias!

Ahora es cuando Canarias se la juega de verdad. Se juega su futuro y también su presente, porque nada está garantizado. Nos jugamos conservar los avances logrados en Madrid. Nos jugamos la gratuidad de las guaguas y el tranvía. Las ayudas al transporte de pasajeros y mercancías. O la bonificación del 60% en el IRPF del pueblo palmero afectado por la erupción.

Nos jugamos nuestro futuro, y no podemos dejarlo en manos de personas a las que no volveremos a escuchar en cuatro años, o a las que no podremos pedir explicaciones hasta las siguientes elecciones.

El próximo 23 de julio, en ningún colegio electoral de Canarias encontraremos una papeleta con el nombre de Pedro Sánchez o Núñez Feijóo. Tampoco de Yolanda Díaz o Abascal.  Encontraremos nombres de mujeres y hombres canarios muy diferentes, pero fácilmente distinguibles. Unos se identificarán por su obediencia a organizaciones estatales centralistas, y otros por su independencia de criterio en la defensa de Canarias.

Esa será la gran diferencia. Y está claro que solo quienes tienen libertad para poner a las Islas por delante de sus organizaciones políticas, incluso por delante de la política, pueden defender el trato diferencial que nuestra tierra exige.

El pueblo canario no es mejor ni peor que nadie. Simplemente, somos diferentes, vivimos alejados del continente, y en un territorio fragmentado que exige condiciones diferentes para alcanzar la igualdad con el resto de comunidades peninsulares y regiones europeas. Así se construye la equidad.

Las elecciones del próximo 23 de julio no son un plebiscito. Tampoco un duelo entre bloques. Ni siquiera una lotería, aunque su convocatoria haga rondar por nuestras cabezas la cifra mágica del diputado 175 más uno, el número de una Canarias necesaria para la gobernabilidad del Estado.

Las próximas generales son mucho más que todo eso. Son la oportunidad de ampliar la capacidad de influencia de nuestra tierra en Madrid. Y de hacerlo cuando más lo necesitan las Islas, cuando peor lo está pasando nuestra gente, cuando más desafíos tenemos ante nosotros, y cuando más decisivo puede ser nuestro apoyo.

Desde que en 1989 Felipe González necesitó el voto de Luis Mardones para ser investido presidente, muchos han sido los beneficios alcanzados para nuestra tierra gracias a la intervención de los partidos de obediencia canaria.

Logros como la reforma de nuestro Estatuto de Autonomía, la reforma de las condiciones económicas y fiscales del REF, o la consolidación de nuestro estatus como región ultraperiférica en la Unión Europea.

El trabajo de parlamentarias como Ana Oramas es incontestable. Y su repercusión para Canarias, indiscutible. Durante 16 años, Ani ha sido la voz valiente y luchadora de nuestra tierra en el Congreso de los Diputados, una mujer que no bajó la cabeza ante nada ni ante nadie, que no se amilanó ante ningún presidente ni grupo de influencia, y que nos deja un legado inspirador para quienes toman hoy el relevo en las Cortes Generales en nombre de Coalición Canaria, como Cristina Valido, Gladis de León o Jonathan Domínguez.

Porque los grandes cambios y avances para Canarias jamás se han logrado por la indisciplina de los diputados canarios del PSOE o del PP. Ni por los acuerdos de gobernabilidad o presupuestarios con la izquierda radical o con los independentistas catalanes o vascos. Y tampoco vendrán de la mano de la extrema derecha y su amenaza al Estado de las Autonomías.

Los avances vendrán siempre por la propia capacidad de los canarios para hacer valer nuestra voz y nuestro voto en Madrid. Sin vasallajes ni ataduras. Y para eso es necesario ampliar en las Cortes el espacio común de los partidos de obediencia canaria, con grupo parlamentario propio, con hombres y mujeres que pongan a Canarias por delante de las siglas y los intereses partidistas.

El pueblo canario no puede decidir quién ganará las elecciones generales el próximo 23 de julio, pero está en nuestras manos la posibilidad de hacernos oír en Madrid, está en nuestras manos evitar que las Islas sean relegadas y otros decidan por nosotros nuestro futuro.

Se avecinan momentos de mudanza e incertidumbre en la política del Estado.

¡Ahora es cuando, Canarias! ¡Este es tu momento!

Liderazgo para afrontar la emergencia social de la vivienda

Alfonso Cabello Mesa

La vivienda es la piedra angular del bienestar social, es nuestro punto de arraigo y de proyección como miembros de un barrio y de una ciudad.

El absoluto fracaso de las políticas socialistas en materia de planificación territorial y vivienda, tanto en el Cabildo de Tenerife, como en el Gobierno de Canarias, nos ha conducido a una situación de auténtica emergencia social.

Las listas de espera para acceder a una vivienda pública superan los 20.000 demandantes en nuestro Archipiélago. Solo en el municipio de Santa Cruz de Tenerife, unos 35.000 jóvenes menores de 35 años tienen serios problemas para emanciparse, al no poder acceder al mercado de venta libre ni alquiler.

Coalición Canaria encara la próxima cita electoral abordando de forma decidida este desafío. Un debate sincero, sin estridencias, que nos afecta a todos, y que no puede dilatarse por más tiempo. La presión sobre el bienestar de las familias hace necesario plantear de inmediato las principales medidas a desarrollar en la próxima década.

El equipo liderado por José Manuel Bermúdez tiene muy claro que el desarrollo de Santa Cruz de Tenerife pasa por un crecimiento demográfico sostenible, planificado en sintonía con las infraestructuras y los servicios públicos disponibles. Es por eso que, de entrada, a partir de mayo de 2023, vamos a movilizar el mayor volumen de suelo y los recursos económicos necesarios para afrontar un reto que no admite más demoras.

Frente a un discurso socialista complaciente y conformista, trabajamos en el presente con acciones reales, como poner a disposición de la promoción pública y privada suelo residencial para construir las 20.000 nuevas viviendas que la población de Santa Cruz demandará en la próxima década.

Continuamos en la senda que nos ha permitido situarnos en el séptimo municipio del territorio nacional en inversión por habitante en materia de vivienda. Actualmente gestionamos desde el Ayuntamiento más de 90 millones de euros destinados a rehabilitación y nueva edificación.

Más de 4.000 viviendas rehabilitadas o la promoción de 400 nuevas en Cuevas Blancas, María Jiménez o La Monja, son sólo una muestra de un compromiso real con nuestra gente.

De la misma forma, vamos a mantener congelado el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), actualmente el más bajo de todo el estado español, algo que, junto a la bonificación de otras tasas municipales, nos permite ser una de las capitales más atractivas para la inversión.

Pero no sólo trabajamos por el presente, nuestro compromiso político establece como prioridad el acceso a la primera vivienda de la población más joven. Así lo ha confirmado ya nuestro alcalde José Manuel Bermúdez.

Entre los planes de liberación de suelo y puesta a disposición para construcción, se primará aquellas iniciativas que destinen mayores porcentajes y condiciones de acceso a la vivienda joven, de tal manera que se genere un parque de viviendas de alquiler con precios inferiores a los 400 euros al mes para pisos de 70m2.

Y no vamos a estar solos. Santa Cruz necesita ir de la mano con el Cabildo de Tenerife y con el Gobierno de Canarias. Por eso, frente a la política de aislamiento practicada desde las presidencias socialistas en estas administraciones, el escenario político después del 28 de mayo nos permitirá trabajar codo con codo en la estrategia conjunta que en materia de vivienda pondrán en marcha Fernando Clavijo y Rosa Dávila.

Nuestro compromiso político con Canarias y nuestra gente es aquí y ahora; con hechos sólidos, frente a discursos que dibujan utopías irrealizables.

Alfonso Cabello Mesa

Secretario General de CC en Santa Cruz de Tenerife

Alfonso Cabello Mesa

Canarias, más pobreza y peor sanidad

Las condiciones sociales influyen más que el código genético en la salud. Suena terrible, pero es la cruda realidad. Y en Canarias lo sufrimos más que en ningún otro lugar de la Península. Así lo refleja la última Encuesta de Salud de las Islas. 

Los investigadores de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN) han vuelto a advertirlo: la pobreza no solo impide acceder a una dieta sana y equilibrada, sino que también está vinculada a un peor estado de salud física y mental, una mayor exposición a los riesgos laborales, una peor atención sanitaria y muchas otras variables, que ilustran cómo se ha incrementado la desigualdad social en las Islas durante los últimos y difíciles años.

Curiosamente, el presupuesto sanitario del Gobierno de Canarias ha crecido más de un 20% en esta legislatura a punto de concluir. Pero en manos del PSOE y sus socios de las flores, de poco ha servido el millonario refuerzo para mejorar las cosas. Un incremento, por cierto, realizado a costa del esfuerzo fiscal de todos los canarios.

Tampoco ha servido de mucho la supuesta mejora en la gestión de las políticas sociales, que desde Podemos y el PSOE nos venden a todas horas.

El 15% de los canarios vive en la pobreza severa y casi el 38% en riesgo de exclusión social. Más de 340.000 personas sobreviven en las Islas en la más absoluta indigencia. Y solo el 39% recibe alguna ayuda, según denuncia la Asociación de Directoras y Gerentes de Asuntos Sociales, que tacha de “innecesario y cruel” el entramado burocrático al que los somete el Gobierno de Canarias.

El PSOE y Podemos nos quieren convencer de que todo está mejorando, pero la tozuda realidad es otra. La inflación en el Archipiélago sigue disparatada. El IPC ha vuelto a subir hasta alcanzar el 6,8% de incremento interanual, por encima de la media española (6%). La cesta de la compra se ha encarecido un 18,6% y los alojamientos un 14,8%, complicando las economías familiares y restando competitividad a nuestro principal motor económico, el turismo.

Al mismo tiempo, la inflación subyacente se ha disparado en las Islas hasta el 7,9%, por encima también de la media española (7,6%) y lejos de la media europea (5,6%). Y esto es mucho más grave todavía, porque refleja no solo una incidencia coyuntural en los precios, sino un serio problema estructural en su composición.

Y para terminar de completar el panorama, el empeño de las autoridades monetarias de aplicar viejas medidas a nuevos problemas no hace sino agravar la situación, con sucesivas subidas de tipos de interés. El precio del dinero, al 3,5%. Lo llaman “enfriar la economía”, pero en realidad no es otra cosa que empobrecer a las familias y arruinar a los emprendedores, autónomos y pymes.

En definitiva, la gestión de la izquierda más radical en el Gobierno de Canarias y de España sólo ha servido para hacer más grande la brecha social entre ricos y pobres en las Islas.

Eso es lo que hay que cambiar el próximo 28 de mayo.

Santa Cruz, una capital de película

La presencia de actores como Matt Damon o Silvester Stallone en Santa Cruz, rodando escenas de sus grandes producciones, fue mucho más que una anécdota para el recuerdo. Supuso la demostración del impacto que la industria audiovisual puede alcanzar en nuestra proyección exterior y en nuestro tejido productivo. Y marcó un punto de inflexión.

De hecho, la positiva incidencia del sector audiovisual en el empleo y la economía de nuestra capital empieza a ser una realidad notable. Desde la apertura de la Santa Cruz Filme Office, en el año 2012, se han rodado en Santa Cruz ocho series, siete largometrajes, cinco programas de televisión, dos documentales, dos videoclips, 15 anuncios y 16 sesiones de fotografía. Solo en lo que va año hemos acogido 35 trabajos audiovisuales, cuatro de ellos actualmente en marcha.

Producciones para canales con tanta repercusión como National Geographic o Discovery Channel, o anuncios para marcas como Primark o Mango, forman parte de esos trabajos. Y sitúan, poco a poco, el nombre de Santa Cruz en el circuito internacional de la industria audiovisual.

Una industria especializada pero multidisciplinar, que encuentra un magnífico campo para su desarrollo en el talento y la creatividad de nuestra gente. Y no me refiero solo a los profesionales del mundo audiovisual y la interpretación, sino a los muchos oficios y actividades de los que se nutre. Transporte, carpintería, cerrajería, pintura, moda, efectos especiales, seguridad, hostelería o restauración son solo algunos de los sectores sobre los que impacta.

Por citar un solo ejemplo: entre los meses de marzo y abril del pasado año se firmaron más de 1.800 contratos de trabajo en Santa Cruz vinculados a varias producciones audiovisuales que acogió la capital tinerfeña.

Está claro que la función promocional de nuestra propia oficina especializada en la captación de producciones, Santa Cruz Film Office,  integrada en la Sociedad de Desarrollo municipal, está dando sus frutos. Y la repercusión en la dinamización económica de la Ciudad es ya una realidad innegable.

Pero la película no acaba aquí. No es solo cuestión de atraer más y mejores producciones, sino de consolidar esta industria del talento y los servicios que crece a su alrededor. Y además, atrevernos a escribir desde ahora el guión de la próxima secuela: el turismo cinematográfico.

Con ese objetivo nace el Club de producto turístico en el que ya trabajamos desde el Ayuntamiento. Un espacio de encuentro para el sector audiovisual, y una plataforma de promoción y comercialización de nuestra oferta turística. Una apuesta por el valor de nuestro patrimonio natural y sociocultural, y por las actividades de ocio vinculadas a los rodajes y localizaciones cinematográficas, que cada día despiertan más interés y mueven más recursos.

Otro tipo de turismo en Canarias es posible. La diversificación de nuestra economía, también. Y la industria audiovisual nos ofrece una de las mejores oportunidades para lograrlo. No la dejaremos escapar. Santa Cruz, una capital de película.

Una solución urgente para los precios

Alfonso Cabello

Canarias sufre el gobierno que más recauda, peor gasta y menos invierte de la historia. El ejecutivo de Ángel Víctor Torres está haciendo el agosto con la crisis, por mucho que el presidente se empeñe en negarlo. Cuanto más caros son los precios para los canarios, más recauda su gobierno.

La inflación es una auténtica tragedia para los ciudadanos, y un verdadero chollo para el pacto de las flores. Mientras las economías familiares marchitan, las cuentas del gobierno florecen. Nuestra gente es cada vez más pobre, y el gobierno socialista es cada vez más rico. Es así de sencillo.

El pasado año la Hacienda canaria batió todos los récords de recaudación. Jamás un gobierno había dispuesto de tantos recursos públicos. Y jamás se habían registrado tan bajos porcentajes de ejecución presupuestaria. Menos de un 65% ejecutado en el capítulo de inversiones. Unos 500 millones de euros muertos de risa en las cuentas corrientes de la Administración autonómica. Casi nada. Con la que está cayendo.

Mientras tanto, en Madrid, el Gobierno de Pedro Sánchez, más de lo mismo. El consejo de ministros ha puesto en marcha ya tres paquetes de medidas anticrisis. Ninguno de esos planes ha tenido en cuenta las especificidades de Canarias. Al contrario, algunas de las últimas rebajas fiscales establecidas en la Península no son de aplicación en nuestra tierra. Y además, vulneran el diferencial impositivo establecido en nuestro Régimen Económico y Fiscal (REF).

Es urgente revertir esta situación. Las familias canarias no pueden seguir soportando una cesta de la compra que ha crecido incluso por encima de la media nacional, casi un 16% de encarecimiento en el último año. En las Islas pagamos todo mucho más caro, y eso provoca que la renta disponible y los escasos ahorros sigan disminuyendo.

Por eso, desde Coalición Canaria, seguiremos insistiendo en nuestro plan de medidas fiscales y económicas, para dar un respiro a las economías familiares y a la actividad de los emprendedores.

Empezando por la rebaja del IGIC al 5%, la supresión temporal del impuesto sobre los carburantes y la compensación real por parte del Estado del 100% de los costos del transporte, como establece nuestro REF.

Bastarían esas tres medidas, de las muchas que proponemos, para contener los precios en el Archipiélago, y llevar alivio inmediato a la mayoría de las familias canarias que viven cada día la tragedia de llegar a fin de mes.

Alfonso Cabello

Empleo, turismo y charcos

Santa Cruz sigue creando empleo. La tendencia, que venimos apreciando desde febrero pasado, quedó patente en julio, cuando nuestro municipio participó de forma nítida en el alza experimentado en el conjunto del país. Se trata, qué duda cabe, de un elemento alentador, por lo que supone de acicate para muchas familias, que encuentran un alivio en su economía particular, después de un largo periodo de pesadumbre.

Con todo, seguimos lejos de las cifras que teníamos en julio de 2019, cuando el número de personas inscritas en el Servicio Canario de Empleo se cifraba en 21.420; esto es, 3.858 menos que en la actualidad. Y debemos tener presente que los datos de la Covid-19 están ahí, con una alta incertidumbre desde el punto de vista sanitario y lo que esto supone para la economía y el mercado laboral.

Desde el Ayuntamiento no cejamos en el empeño. Durante el último año, a partir del cambio del Gobierno municipal, venimos articulando acciones tendentes a incentivar la contratación y la generación de empleo, con un apoyo decidido a quien único puede hacerlo posible: el empresariado local y los autónomos. Por eso nos desespera la parsimonia del Gobierno de Canarias –igual que la incapacidad del Cabildo– en la puesta en marcha de iniciativas similares.

No hay que perder de vista que en Santa Cruz se firma cada mes una tercera parte de los contratos de trabajo generados en todo de Tenerife, lo que supone en torno a 9.000 expedientes mensuales. Con una menor dependencia del turismo que otros municipios, disfrutamos de una realidad comercial y laboral de capitalidad pujante, que tenemos que consolidar con el tiempo, con la vuelta a la normalidad. Todo sea por recuperar el empleo y la renta familiar.

En el Consistorio tenemos clara la agenda: políticas activas de empleo, dinamización comercial, con una apuesta clara por el impulso del emprendimiento, y atracción de turismo. La reactivación progresiva de los flujos de visitantes va a hacerse notar en Santa Cruz. Recuérdese que la excursión a esta ciudad es la segunda más demandada por quienes se alojan en la isla, después del Teide, y que nuestro puerto es el tercero de España en cruceros, con un movimiento anual de 800.000 turistas, aproximadamente. Su impacto económico resulta trascendental.

A poco que seamos capaces de combinar esta actividad con otras alternativas, siempre que vayamos alcanzando la tan deseada inmunidad de grupo, progresaremos en la línea deseada. Estoy convencido de ello. Pero necesitamos que las medidas arbitradas por otras administraciones sean tan generosas como certeras, acorde con el instante que vivimos.

No puede ser, por ejemplo, que el Cabildo de Tenerife, a estas alturas de año, solo haya ejecutado el 9,09% del presupuesto destinado al comercio. Su pasividad y falta de compromiso contrasta con la mayor movilización de recursos hecha por nuestro Ayuntamiento, en toda su historia, a favor del comercio y la restauración, un sector que concentra en Santa Cruz el 34% de su empleo en la isla.

Sucede igual con el planteamiento de medidas desenfocadas, al albur de la coyuntura presente, como la que anuncia el Gobierno de Canarias para turistificar más de un centenar de los charcos de marea existentes en nuestro litoral. La respuesta en ámbitos conservacionistas, vinculados con el mundo de la biodiversidad, ha sido inmediata y unánime, a la hora de advertir sobre los importantes riesgos para nuestros ecosistemas.

En definitiva, la diligencia, la destreza y el desprendimiento tienen que presidir la toma de decisiones, aunque sin caer en la precipitación. Nos jugamos la recuperación social y económica.