Suma de TODOS (de verdad)

Los datos sobre desempleo dados a conocer esta semana por el Ministerio de Trabajo y Economía Social han venido a confirmar nuestros temores. La crisis del coronavirus sigue haciendo mella, de manera progresiva, en el mercado de trabajo, con las consecuencias sociales que supone para la economía de tantos hogares. En términos interanuales, su reflejo en Canarias se cifra en un incremento del 26,71 por ciento, lo que se traduce en la existencia de 55.033 personas más en paro que hace un año.

En el caso concreto de nuestra capital, nos situamos ante un escenario muy preocupante, con 25.153 personas sin empleo y una tasa de paro en torno al 26 por ciento. Mes a mes, Santa Cruz se aproxima por momentos a la situación sufrida hace cinco años, cuando comenzaron a remitir las consecuencias de la crisis anterior y, en paralelo, arrancamos una dinámica positiva de creación de empleo.

Además, no hay que perder de vista que este municipio lidera la bolsa de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en la provincia tinerfeña, con 21.853 personas afectadas por esta situación. Una cifra que apenas ha variado respecto al mes anterior. Y a medida que pasa el tiempo, va menguando el efecto de “colchón de seguridad” que ofrece esta herramienta, habida cuenta, precisamente, de su carácter eventual. Por lo tanto, los efectos de la desescalada no pasan de ser relativos mientras no se disipe la incertidumbre y pueda materializarse con la reapertura real de los negocios.

Ante esta situación, ¿qué podemos hacer desde las administraciones locales? ¿Qué respuesta puede ofrecer un Ayuntamiento como el de nuestra capital? El acuerdo institucional alcanzado la semana pasada por el Pleno –dos meses después de la anterior convocatoria, en medio de una inactividad injustificable– cabe considerarlo como un avance, aunque tardío e insuficiente, si tenemos en cuenta la cantidad de medidas desechadas entre las propuestas por José Manuel Bermúdez, más de un mes antes, en torno a un ‘Pacto por Santa Cruz’ mucho más ambicioso.

Sin embargo, no vamos a cejar en el empeño. De ninguna manera. El contacto permanente que mantenemos desde el grupo de CC-PNC con todo el tejido social de la ciudad, reforzado si cabe durante el estado de alarma, nos anima a seguir planteando acciones que ayuden a salir de esta difícil situación que nos está tocando sufrir. Iniciativas en las que participan organizaciones de todo tipo, más allá de las formaciones políticas, con un diagnóstico más real de la situación y una voluntad decidida de participación.

Santa Cruz necesita, de manera imperiosa, un gran Pacto por el Empleo. Nos va la vida en ello si queremos revertir de verdad (y pronto) los datos a los que me he referido. Un gran acuerdo para el que se requiere sentar en una misma mesa a todas las partes implicadas (empresarios, sindicatos entidades vecinales y del tercer sector…), con el compromiso de remar en la misma dirección. Una especie de “conjura” que ayude a la contratación empresarial, la obtención de recursos financieros para desarrollar políticas activas de empleo y la agilización administrativa para simplificar los procedimientos de contratación, especialmente en lo que toca a la inversión pública.

Y no vale que la respuesta de quienes gobiernan continúe siendo la misma: “Estamos trabajando en ello”. El carácter extraordinario de esta coyuntura obliga a salir de ese maldito bucle. De una vez por todas. Si a finales de 2011 conseguimos hacerlo en Santa Cruz, con la creación de una Comisión Anticrisis, por qué no ahora.

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05.06.2020    /    0  comentarios    /