Avances de capital importancia

La semana pasada quedará marcada en la historia de Canarias como una de las más trascendentes de las últimas décadas. La aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía y del denominado REF económico constituyen hitos fundamentales para todos los canarios. No en vano, hemos podido blindar para los años venideros un ‘corpus’ normativo en el que habrá de encajar nuestro pleno desarrollo como pueblo.

Un acervo que debemos entender como la suma de aspectos identificativos o culturales con otros de carácter económico y fiscal, que han determinado y condicionado históricamente al Archipiélago.

Con el nuevo Estatuto y con el nuevo REF económico (los aspectos fiscales fueron aprobados hace ya algunos años) Canarias da un salto cualitativo de enorme importancia que consolida y refuerza su singularidad dentro del Estado, una singularidad secular que arrastra desde el mismo momento de la Conquista.

Y aunque pareciera que ambos documentos están alejados del día a día de todos cuantos vivimos en Canarias, su entrada en vigor tendrá una repercusión directa en aspectos de lo más cotidiano.

Porque cotidiano es pagar un billete aéreo o marítimo, abonar las facturas de la luz o hacer la compra. Con el nuevo REF económico, por ejemplo, se garantiza -más allá de la voluntad política de turno- el mantenimiento de las justas compensaciones por la insularidad, lejanía y fragmentación del territorio. Compensaciones que afectan al transporte de personas o mercancías, a los costes de la electricidad o a la desalación de agua, entre otras muchas.

Además, se garantizan medidas para la formación profesional, se recupera el Plan Integral de Empleo o se fomenta la competitividad de las empresas.

Se trata de un conjunto de medidas que ya están “amarradas” y que beneficiarán a los ciudadanos a título particular, pero también a aquellas entidades territoriales de referencia en el Archipiélago. Me refiero, en concreto, a Santa Cruz de Tenerife, que dispondrá de nuevos atractivos para consolidar su liderazgo como capital insular y como co-capital de la Comunidad Autónoma

El creciente dinamismo económico de nuestra ciudad a nivel laboral y en creación de empresas, puede encontrar -si las cosas a nivel nacional no se tuercen- un pilar fundamental.

Santa Cruz, que ya concentra casi un tercio de los contratos que se formalizan en Tenerife y muestra un vigor inaudito en sus principales sectores de actividad, tiene una gran oportunidad de afianzarse como el centro neurálgico del empleo y de los negocios, además de apuntalar su condición de centro administrativo y de servicios.

Las posibilidades que se nos abren con el nuevo Estatuto y con el REF económico, unidos a las ventajosas condiciones fiscales de las que ya disfrutamos, nos colocan en una posición de partida magnífica para afrontar los retos que se avizoran en el camino y que pasan, en esencia, por un mayor progreso económico y social; es decir, por la mejora de las condiciones de vida de todos los chicharreros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

02.11.2018    /    0  comentarios    /